La gran pregunta, compartir fotos de nuestros hijos en redes sociales o no hacerlo

Los que somos padres conocemos  muy bien. Todos tenemos  un deseo irrefrenable  por hacer fotos a nuestros hijos. El paso siguiente es compartir esa maravillosa fotografía a través de WhatsApp con tíos, abuelos, amigos y demás familia. Además, como ha salido “tan mono/a” en la foto, nos lleva al siguiente nivel,  que es publicarlo en el resto de nuestras redes sociales (Facebook principalmente). No podemos resistirnos a los “Me gusta” y a los comentarios de nuestros amigos (ya sean físicos o virtuales), sobre lo preciosa que está, cuánto ha crecido, o qué bien le sienta el último vestido que le compramos… La pregunta del millón es: ¿Los padres podemos publicar fotos de nuestros hijos en redes sociales? En este artículo vamos a intentar poner algo de luz en este asunto.

 

Se calcula que en Reino Unido hay niños que antes de que cumplan cinco años tienen más de mil fotografías circulando por redes sociales. Hay padres que incluso publican datos de los menores etiquetándolos con el propio nombre del menor o incluso añadiendo la ubicación y otros datos que pueden llevar de forma inequívoca hasta el pequeño. Hay muchos padres que están padeciendo Sharenting.

¿Que es el Sharenting?

El Sharenting es un anglicismo compuesto por “share” que significa compartir y “parenting” que es paternidad. Consiste en compartir cada pequeño detalle de la vida de los niños y niñas en Facebook, Instagram y resto de redes sociales. La infancia de hoy constituyen la primera generación de niñas y niños que ven expuestas sus vidas en las redes sociales.

Las plataformas donde los padres comparten más imágenes son Facebook seguido de Twitter y despúes Instagram. De los usuarios de Facebook, el 45% permite que sus amigos de la red social vean todas sus publicaciones, un 20% permite que las vean también amigos de amigos y un 8% las tienen completamente abiertas.

Tenemos que tener en cuenta que cuando publicamos una foto en una red social, o cuando la enviamos a través de WhatsApp o incluso a través de correo electrónico (gmail, yahoo, etc), las fotografías dejan de pertenecernos, son además de nuestras, de esas plataformas. El problema está en que no nos leemos las condiciones de uso  ni las políticas de dichas plataformas y servicios. Simplemente las aceptamos y utilizamos esos servicios “gratis” sin pensar en lo que les damos a cambio, nuestra intimidad.

Como la tecnología evoluciona más rápido que la propia sociedad, hay muchos mayores que no saben usar correctamente las redes sociales. Desconocen por ejemplo cómo configurar la privacidad  de sus cuentas y por tanto dichas fotografías quedan expuestas a todo  tipo de público. Cada vez más pediatras se estań preoucpando por el derecho a la privacidad de los niños y niñas e intentan concienciar a los padres para que protejan el derecho a la privacidad de sus hijos.

¿Qué dice la ley al respecto?

En algunos países como en Francia, ya han empezado a tomar medidas para  limitar estas prácticas. Los franceses pueden ser multados con hasta 45.000€ y un año de prision por publicar fotos íntimas de sus hijos e hijas sin su consentimiento. En nuestra Constitución se garantiza el derecho a la propia imagen. Incluso el Tribunal Supremo se pronunció a este respecto sobre el derecho a la propia imagen de los menores mediante una sentencia que se publicó el 30 de junio de 2015 . En ella se relata que los dos progenitores podrán publicar fotos en redes sociales si ambos están de acuerdo y dan su consentimiento. Estas decisiones las pueden tomar los progenitores ya estén casados, sean pareja de hecho, separados o divorciados. Cuando el menor cumple 14 años, será éste y no sus progenitores el que deba dar su consentimiento.

Es curioso que la mayoría de los padres y madres conocen los riesgos que conlleva publicar fotos de sus hijos  e hijas en las redes. Francisco Sancho, Product manager consumer y mobile de McAfee España afirma que “Si las imágenes compartidas caen en manos equivocadas, se puede llegar a sustraer información sensible”. La fecha de nacimiento, el domicilio, a qué colegio va o incluso el nombre completo del niño son datos que podrían llevar al cyberbulling o al robo de indentidad. Alrededor del 58% de los padres  y madres ni siquiera tiene en cuenta si su hijo consentiría que su imagen se publicara en la red. De hecho, el 22% piensa que los menores no son los que deben decidir sobre si su imagen debe ser publicada o no. Y casi uno de cuatro considera que son los adultos a los que les corresponde decidir.

Según la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor, en el artículo que dedican al honor y la intimidad y a la propia imagen, se especifica que los padres y tutores respetarán estos derechos y ayudarán a protegerlos.

 

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Debemos llegar a un equilibrio entre nuestros deseos y la protección de los menores

 

¿Qué consecuencias tiene todo esto?

La pregunta es, ¿Estarán ellos de acuerdo en que sus progenitores publiquen sus vidas en las redes? Muchos adultos no tenemos en cuenta los efectos emocionales que puede provocar en ellos. Sólo el 30% de los progenitores se manifiestan preocupados porque sus hijos pudieran sentirse avergonzados. Solamente el 23% reconoce estar intranquilo por la ansiedad o preocupación que generaría publicar una foto de los pequeños. Esto contrasta con que más de uno de cada cuatro niños de entre 10 y 12 años se sienten avergonzados o preocupados incluso ansiosos cuando sus padres publican fotos de ellos en internet según un estudio de ComRes realizado en Gran Bretaña. Las madres son las que se muestran más conscientes de estos problemas, (alrededor de un 48%) derivados de compartir públicamente cualquier foto.

Como padres y madres, según afirma Francisco Sancho, tenemos que llegar a un equilibrio entre inmortalizar los grandes momentos de los pequeños y es normal que los padres y madres queramos compartir estas imágenes con amigos y familiares a través de las redes sociales, pero debemos sopesar las consecuencias. Además de avergonzarlos, también les podemos generar grandes problemas en el futuro. Aconseja que lo piensen dos veces antes de compartir públicamente cualquier foto.

El dato positivo es que alrededor del 70% de los adultos sólo publican fotos de menores en sus cuentas privadas de sus redes sociales. A continuación vamos a proponeros algunas medidas sencillas que se pueden tomar:

-Antes de compartir vídeos o fotos podemos desactivar la localización de las imágenes y configurar la privacidad.

-En redes sociales como Facebook e Instagram podemos elegir las personas con las que compartimos nuestras imágenes. Pero esto no exime del riesgo de que a quienes les lleguen nuestras fotos hagan un mal uso de ellas.

-Comunicar a familiares y amigos cuál es nuestra posición al respecto y si se detecta que alguien comparte una foto o un vídeo de nuestros hijos en redes sociales como Facebook, podemos denunciarlo en la misma plataforma.

-Revisar las cláusulas de privacidad de nuestras redes sociales WhatsApp, Facebook, Instagram… y configurar los parámetros de privacidad.

 

¿Puede mi hijo denunciarme?

La respuesta no es sencilla, habría que valorar caso por caso, pero los menores pueden demandar a sus padres cuando lleguen a la mayoría de edad solicitando incluso una indemnización por daños morales y que se retiren las imágenes  tanto en redes sociales públicas como privadas. El delito contra la intimidad está tipificado en nuestro Código Penal en el artículo 197.7. También nuestro hijo podría solicitar el derecho al olvido en el caso de que sus datos hubiesen facilitado al servicio por terceros durante su minoría de edad. En este caso el prestador, deberá proceder sin dilación a su supresión por su simple solicitud sin necesidad de tener que justificar nada adicional amparado por el artículo 94.3 de la Ley Orgánica de Protección de Datos.

En unos años se van  a producir a buen seguro denuncias de hijos de influencers a sus padres tal como ocurrió hace unos años con los niños  talento del mundo del espectáculo y del deporte. Pero hoy en día ya se están produciendo denuncias de hijos hacia sus progenitores por vulnerar sus derechos a la intimidad.

Como padres y madres debemos intentar llegar a un equilibrio entre nuestros deseos de publicar imágenes de nuestros hijos y su derecho a la intimidad, solo hace falta un poco de sentido común.

¿Soléis compartir fotos de vuestros hijos e hijas en las redes sociales? Déjanos tu respuesta en un comentario. Muchas gracias.

 

 

Fuentes: Expansión, El Mundo, La Vanguardia, Bezzia, BBC, Nobbot.

 

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